El chino misterioso y la estúpida búsqueda de lo “auténtico”

el chino misterioso

Hace unas semanas pedí recomendaciones en Instagram sobre nuevos restaurantes en Bilbao y un nombre llamó enseguida mi atención: “Tienes que conocer el chino misterioso”. Dos minutos después de su irrupción en mi story, empezaron a llegar menajes privados, whatsapp y hasta dos correos electrónicos con detalladas crónicas. ¿Cómo podía ser que semejante templo se me hubiera escapado?, aparentemente lo conoce medio Bilbao. “es un chino auténtico”, “el mejor de Bilbao”, “comida china de verdad” y lo que me hizo flipar del todo: “es el chino dónde comen los chinos”. Me pareció incontestable, si comen los chinos, tiene que ser brutal.

Me puse manos a la obra y descubrí que el restaurante en cuestión no es un recién llegado a la ciudad, lleva más de una década en Bilbao, muchas valoraciones (positivas) en Google y hasta un artículo del El Correo dónde explican cómo la señora FU hace los tallarines a mano cada día. ¡¿qué hacen los tallarines ellos mismos?! me dejó loco, no podía pasar ni un día más sin conocer el chino misterioso.

Por fin reservé un hueco en mi semana de curro y me anime a probarlo. Hay que reconocer que la experiencia es curiosa, incluso da un poco de yuyu. Un local cutre, desangelado, puerta cerrada y cristales opacos. Ocho clientes sentados, cuatro de ellos asiáticos comiendo sopa y otros cuatro pobres panolis como yo… gente que va de moderna por ir a un sitio cutre que lo flipas.

Hay que reconocer que la carta del garito en cuestión es pintoresca: tendón, callos, sopa de medusa, pato asado… no hay arroz tres delicias, ni glutamato, cierto. La señora FU y su carta son auténticas.

Pedí unos tallarines, ni rastro de los caseros. Como me sorprendió lo aceitosos que estaban y parecían los de un chino “sin más”, pensé que me había equivocado con la elección y pedí otra cosa. Probé entonces con el pato asado que a buen seguro vivió tiempos mejores, especialmente hacía tres días, cuando fue cocinado por primera vez. Impresentable. Entonces probé con unas gyozas, ultracongeladas como todas, y no me quedaron ganas de más. ¿Un sitio auténtico? Desde luego. ¿un sitio de calidad? Ni de coña.

Al salir, pregunté por los tallarines “hechos a mano” de los que hablaba El Correo y la chica del mostrador sonrió diciendo “a veces los hace…” mientras me daba la sensación de que se descojonaba por dentro. ¿Es un restaurante de éxito? Desde luego. Pero su secreto no está en la autenticidad, ni desde luego en la calidad; está en los 5,5€ que cuesta un plato completo y contundente de comida. Fin de la historia.

Vivimos tiempos de postureo muy duros, cada vez confundimos más lo auténtico con lo bueno. Nos pasa mucho comiendo y sobre todo, viajando. La estúpida búsqueda de lo auténtico nos lleva a sobrevalorar lugares, rincones, ciudades y restaurantes, que sencillamente…no valen un carajo. Esta corriente terrible incluso acuña nuevos significados para palabras viejas, como ocurre con el concepto “decadente”. Lo más ahora mismo son los lugares “decadentes”. Visitamos barrios de ciudades que no pisaríamos jamás en la nuestra, pero como lo decadente mola, y buscamos “lo auténtico”… pues allá que vamos. De hacer esto a visitar favelas o barrios marginales hay un paso. Avisados quedáis.

Pues esto mismo es exactamente lo que ha ocurrido con el dichoso (y famoso) Chino misterioso: la modernez mezclada con la opinión de cuatro foddies e instagramers, un buen toque de algoritmo y un (buen) artículo en la prensa local, han puesto un local de moda que en tu sano juicio no pisarías jamás.

Buscar la autenticidad es una buena meta, sin embargo, lo auténtico no es necesariamente bueno…ni viceversa. Existen casas de comidas en nuestro país, muy caseras, muy de toda la vida, muy auténticas… en las que dan fatal de comer y estarían mejor cerradas. Aquí y en la China.

Texto y fotos: Markos Ramas

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6 comentarios sobre “El chino misterioso y la estúpida búsqueda de lo “auténtico”

  1. Lo decadente es una cosa… Lo cutre es otra 🤣🤣🤣🤣Vaya experiencia… Yo ni idea pero creo que la comida chiná de verdad… O sea la comida «auténtica» y no la que estamos acostumbrados a comer en los restaurantes en España la vas a encontrar solamente en China….

  2. Pues yo siempre he comido de puta madre . Y no por lo que cuesta. Tienes una carta con mas de 50 referencias y vas y pides tallarines y pato? Pues si que vas de alternativo. Siempre me he dejado aconsejar por la camarera que habla castellano y he probado tanto los tallarines y fideos como las gyozas caseras. Las sopas son absolutamente autenticas y me parece muy bien que juzgues un restaurante por el curro que tienes (bloguero? Critico?) pero juzgar a sus clientes y las razones que tienen pa ir a comer alli…yo soy cocinero y me parece sin duda el mejor chino de bilbo. Tambien te recomiendo el arabe barhaba de bailen, arabe autentico y para arabes, ahora bien cuidado , que los platos tambien cuestan 5,50!

    1. Hola amigo, pedí tallarines, pato y otros 3 platos más, solo para probar diferentes opciones; todas ellas recomendadas por la camarera que atendía el establecimiento. En ningún momento quise ir de alternativo, hago siempre lo mismo, pido recomendaciones y como lo que me ofrecen. Y por cierto, de las 50 referencias me indicaron un «no tengo» en no menos de 4 platos. No juzgo a la gente que come allí regularmente, juzgo un fenómeno que encumbra una tasca que podría estar precintada incumplir media docena de normas (entre ellas alguna relativa con la higiene) y la coloca como un templo gastronómico. Si tu eres uno de ellos, lo lamento, pero en mi opinión es un cuchitril.

  3. En Bilbao hay más y mejores.
    Para ser tan misterioso parece que es el único que la gente conoce.
    Como dices, mucho postureo por parte de la gente que quiere buscar la novedad.

  4. Yo este no conozco, pero sí que he comido en el conocido por unos pocos como Chisko: el chino vasco. La razón es sencilla. El local es una tasca vasca de siempre, de esas que tienen en su fachada una simulación de caserío, y al entrar, mesas y sillas de madera oscura y barra de aluminio. Chinos en la cocina y en el servicio y chinos como comensales. Este también es un chino donde van los chinos.

    La comida llegó una hora después de pedirla, lo que te indica que son muy lentos o que la hacen al momento. Creo que hubo un poco de las dos cosas. Recuerdo que me gustó, pero soy poco exigente en la mesa.

    Me gustaría que fueras y nos dieras tu opinión. Y si es necesario, que lances zascas a derecha e izquierda. Como la sopa de medusa, las cosas claras, por favor.

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