6 razones por las que hacer bote es un atraso

Son las 23:30, la cena con la cuadrilla ha terminado y el grupo se dispone a pedir unas copas largas en el primer garito en el que paráis. Si vives en Euskadi, en ese momento siempre hay una voz que sale de entre el grupo y hace la fastidiosa pregunta: “¿ponemos bote?”. A partir de este momento, date por jodido, tus copas acaban de sufrir un encarecimiento del 30% y pasan a costar 10€ cada una (mínimo, dependiendo del gorroneo popular). Pero es así: hacer bote en Euskadi es religión y hoy vamos a blasfemar.

Estas líneas están dedicadas a todos aquellos que sufren este momento en silencio, a los que no decís nada pero queréis decir NO, a todos los subyugados del bote, a los que queréis decir basta pero no reunís la fuerza adecuada. Va por vosotros. #NOalBote

hacer bote en euskadi

El bote. Datos geoestratégicos.

Para hacer bueno el tópico de que Bilbao es el centro del mundo, aquí nos creemos que el bote es universal y usado en todo el planeta, sin embargo, aunque es una práctica conocida en el resto del mundo, no es muy frecuente. Existen cerca de nosotros otras formas de organización del pago y no hay que irse muy lejos. En Cataluña por ejemplo, utilizan con frecuencia un sistema para nosotros aberrante: el payperdrink o “cada uno lo suyo”. Algunos vascos buenos que se han animado a viajar por esa zona nos han aportado exóticos relatos en los que la gente paga su cena (de grupo) individualmente… incluso nos llegan testimonios en los que el pago se hace con tarjeta de crédito, ¡y cada uno la suya! Que locurón.

La zona de dónde yo vengo, las bellas Rias Baixas, se han caracterizado siempre por un sistema de pago en forma de duelo fratricida: el famoso “¿mi dinero no vale o qué?” también llamado “cóbrame a mí”. El procedimiento consiste en formar un gran aquelarre ritual alrededor del momento de la transacción económica, siempre rodeado de testigos que deben permanecer contemplativos ante la ceremonia. Los taberneros clásicos advierten de que debe mediar un leve forcejeo sin fuerza excesiva contra tu rival con el objetivo de disuadirle de que saque el dinero del bolsillo. Es un acto bellísimo, los foráneos no lo suelen apreciar, pero es una de las grandezas del chiquiteo galego.

El bote. Primer sistema de control del fraude

Y aquí… en el norte, tenemos nuestro bote, forma acumulativa que ni siquiera es un sistema de pago tradicional, sino una aberrante evolución del típico  pago por rondas (PayPerRounds) de los txikiteros de toda la vida. Se dice que la voz “¿ponemos bote?” surgió por primera vez en Euskadi tras la fuga de varios bebedores empedernidos justo antes de pagar su ronda (eran los últimos). Así que a algún avezado se le ocurrió como primera medida de control del fraude de la historia imponer el pago previo a la consumición. Un visionario.

hacer bote en euskadi

¿bote? ¡qué coño!

Como has podido imaginar a estas alturas, estoy en desacuerdo frontal hacia esta fórmula ridícula de pago de la que no sabemos quitarnos. Para ayudar a que te salgas de ese engorroso momento, te he preparado estos 6 motivos para que sepas por qué  hacer bote es un atraso.

1. No es más cómodo. Ni de coña.

Aunque lo repitas mil veces. NO-LO-ES: Esta creencia popular se ha extendido como falacia social ireefutable cuando en realidad… es una chorrada como un piano. La gente lo repite como un mantra, pero alguien se ha preguntado alguna vez ¿Por qué es más cómodo? o ¿para quién? La maniobra del bote supone una gestión muy engorrosa:

1) dar la pasta al Portador del bote, 2) que el pobre pringao tome papel y boli para apuntar, 3) darle al camarero una lista que parecen los 10 mandamientos, 4) esperar que te toque el turno y 5) que el segundo actor que interviene en la maniobra (el Sherpa o Porteador de copas) se abra camino entre la masa y te acerque tu copazo. Tu copa siempre saldrá la última, fijo. Pasa del bote y pide al camarero de al lado, beberás el primero. Seguro.

2. No es más barato

Está demostrado, la noche de copas con bote sale más cara. ¿Adónde van a parar los miles de euros que se quedan Los Portadores del bote en Euskadi cada noche? Se dice que en 2015 la suma de estos importes es mayor que el presupuesto del nuevo San Mamés. Y lo que es peor, ¿te has dado cuenta de que tus copas en lugar de costar 6€ o 7€, sorpresivamente ahora cuestan 10? La cuenta no falla: 20€ de bote= 2 copas. El bote es el mayor acto inflaccionario de la noche vasca y por fin, ahora entiendes por qué aquí bebemos las copas más caras del mundo. Di no a la hiperinflación alcohólica.

3. Solidaridad con el pringao del kalimotxo

Pongamos que eres un enamorado del sitema. Vale. Te respeto. Pero sino pasas del bote por tí mismo, hazlo por tu colega el que bebe kali incluso en las noches más largas y locas. Es un pobre buenazo/a que no sabe decir que no y le están saliendo los kalimotxos a 10€. Te estás aprovechando de él. No seas cruel. Él nunca lo haría. #DiNOalBote.

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Típico copazo del Jetas del bote.

4. Los jetas del bote

Están ahí, lo sabes. Tu colega siempre bebe Smirnoff con naranja, de toda la vida, pero esta noche no. Esta noche hay bote y su copa será un destorni de Absolut con zumo natural exprimido y unas gotitas de angostura. Es el: El Sibarita del bote.

Otra categoría de jetas muy extendida es muy fácil de identificar, El Bárcenas del bote. Está pelao, sale sin un chavo y trinca del bote como si fueran los fondos reservados de la era González. Ojo con ese, va de tapadillo y es peligroso. Lo reconocerás fácilmente si observas con atención: siempre es el primero en hacer la pregunta… “¿hacemos bote o qué?” ¡ahí está! ¡es él!

5. El bote y el blanqueo de capitales

El dinero B de Euskadi no se va a Suiza ni a Mónaco. Hay un movimiento de dinero en metálico mucho mayor, el que se genera en los bolsillos de los Portadores del bote. Dicen que las grandes fortunas de la margen derecha de la Ría de Bilbao se forjaron sobre dos pilares en el siglo XIX: La industria pesada y los excedentes de los botes nocturnos.

No sigas enriqueciéndolos, viven de nuestro dinero y nos chupan la sangre. Di NO.

6. Cuestión de velocidad 

El bote es una mierda, a estas alturas ya lo pensarás, pero es que además no contenta a nadie en cuanto a velocidad de consumo: si eres el Usain Bolt de los tragos el bote te creará ansiedad, tendrás que esperar a que terminen los demás para pedir otra. Mientras que si lo tuyo es tomártelo con calma y eres del tipoYo bebo a mi ritmo”, cuando te des cuenta tendrás tu copa a medias y otra más esperando (y aguándose) en la recámara. Pero… ¿qué atraso es este?

Está claro que no todo son miserias, también tiene sus utilidades. Si te vas de finde con un par de amigos o en pareja es la mejor forma de que todos pongáis la misma tela, pero fuera de ese caso puntual, el resto son todo ineficacias. Seguro que a estas alturas ya estás convencido así que lo próximo es ponerlo en práctica, no esperes más, empieza este mismo finde, rompe con las cadenas que nos atan. Da el primer paso. ¡Que le den al puto bote!

Texto Markos R.

Fotos: banco de imágenes y Absolut Madrid